Anteriormente en el blog de Brantano hablamos sobre la historia de las botas para hombre y cómo fueron transformándose sus características con el paso del tiempo. En esta ocasión continuaremos con el tema y mencionaremos los distintos estilos en que se pueden encontrar, enfocándonos específicamente en los botines.

Los botines que se fabrican en la actualidad conservan muchas de las características de los primeros modelos que vieron la luz hace cientos de años, sin embargo, los métodos de ajuste del calzado hoy en día no sólo se limitan a los botones laterales y los podemos encontrar con cierres, hebillas o cordones. La forma puntiaguda sigue siendo característica de este tipo de calzado y su corte, que llega por encima del tobillo, aunque la altura puede variar y en este sentido se distinguen dos clases de botines: los de corte alto y los de corte bajo.

Un ejemplo de botines de corte bajo es los diseñados especialmente como calzado de vestir, en la que se encuentran los modelos Balmoral, característico por su versatilidad y diseño elegante que incluye el uso de dos tipos de pieles distintas y cuenta con el ajuste clásico por medio de botones a los costados. Otro tipo de botines de esta categoría son los Chelsea que son lisos y para ajustarse tienen tiras elásticas a ambos lados de pie, ideales para utilizarse con vestimenta casual. Los botines Oxford, Monk Strap, Derby y Brogue también son de corte bajo y éstos se ajustan con hebillas, mientras que los Jodhpur y Tricker’s son un poco más altos y cubren por completo los tobillos.

Además de los anteriores existen otros modelos que se distinguen entre sí tanto por la altura de su corte y el medio de ajuste como por los materiales utilizados para su fabricación. Aunque hoy se pueden encontrar botines en cortes sintéticos que asemejan la piel, los de mejor calidad por ser más duraderos y brindar mayor comodidad son los botines y botas de piel, además de que resultan más elegantes y son resistentes a esfuerzos, al agua y protegen al pie de las condiciones ambientales manteniéndolo fresco.

Es la piel de cordero, de becerro, la vacuna y la de cabra las más utilizadas para fabricar zapatos y por lo regular se emplea piel de porcino o vacuna para forrar el calzado, esto con el fin de hacerlo mucho más suave y cómodo, para mantener los pies frescos y evitar que se presenten molestias o heridas ocasionadas por la fricción del pie con el calzado. En futuras publicaciones en este blog encontrarán más información acerca de los distintos tipos de pieles empleadas en la fabricación de calzado y recomendaciones para su cuidado.

En Brantano contamos con un extenso catálogo de calzado para hombre de la más alta calidad y en modelos diversos para satisfacer las necesidades y gustos de cada uno de nuestros clientes. Los invitamos a visitar nuestra tienda en línea y la variedad de productos de moda mexicana que ponemos a su alcance o escríbannos al correo electrónico tienda.online@brantano.com.mx.